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viernes, 2 de septiembre de 2011

Construir un equipo superior: El líder creativo


“…El futuro de nuestras comunidades e
Instituciones, dependerá de que
descubramos ese lugar dónde
coincidan las cosas que amamos
hacer  con las cosas en las que
somos buenos”
Sir Ken Robinson

 “El mayor peligro para la mayoría
de nosotros no es que nuestras
 aspiraciones sean muy altas y las
 desaprovechemos, sino que sean
 demasiado modestas y las
 alcanzamos”
 Miguel Ángel


Sir Ken Robinson, un educador inglés, con un doctorado en educación, es un líder reconocido internacionalmente por sus contribuciones a  la creatividad, innovación y potencial humano. Le fue otorgado el título de  Caballero  (Sir) en Inglaterra por sus logros  en la aplicación de la creatividad  al sistema educativo y a la economía. Recientemente (2009) en su último libro*,  diserta  a profundidad acerca de cómo descubrir nuestro verdadero yo, abandonar nuestro ego y encontrarnos con nuestros verdaderos dones y talentos.

Él comparte  la idea de muchos estudiosos acerca de las inteligencias múltiples; y no sólo eso, sino que también señala en tono humorístico que aquellos que han enumerado los diversos tipos de personalidad (hasta 16) se han quedado demasiado cortos. El estima ( a reserva de actualizar ese dato en las ediciones futuras de su libro, con los censos de población) que hay alrededor de 7,000 millones de tipos de personalidad! Y lo mismo puede decirse con respecto a la inteligencia, que según Alejando Jodorowski, existe un número infinito de tipos.
(http://planocreativo.wordpress.com/2011/08/31/%c2%bfcuantos-tipos-de-inteligencias-hay-2/)

En cuanto  al tema de la inteligencia, él nos propone modificar la manera en que la percibimos,  para lo cual se requiere cambiar la pregunta común ¿Qué tan inteligente eres? por ¿En qué eres inteligente?  Entre ambas existe una profunda diferencia. La primera asume que hay una manera finita de medir la inteligencia y que podemos expresar el valor de la inteligencia individual de manera numérica o con algún índice o cociente. Mientras que la segunda, nos conduce a una verdad que no reconocemos como deberíamos: la existencia de una gran variedad de maneras de expresar la inteligencia y que no tenemos ninguna manera de medirla. Lo que si podemos hacer es clarificar cuales son las principales características de la inteligencia humana.

Hay  tres rasgos  notables  de la inteligencia,  que de acuerdo a Sir Robinson, te permiten ver al mundo de otra manera y descubrir tus verdaderas fortalezas. Desde éste punto de vista, la inteligencia es  diversa, dinámica y distintiva.  La diversidad extraordinaria de la inteligencia es uno de los principales puntales personales que hacen posible que tengamos una amplia gama de formas de ver y de pensar acerca del mundo. Además de tus destrezas matemáticas o verbales, se encuentran otras que se van abriendo en tanto la vida te expone a las más increíbles experiencias. El formidable dinamismo  de la inteligencia te permite interactuar con las diferentes partes del cerebro, encontrar nuevas conexiones y relaciones entre las cosas. Te permite asociar e imaginar una gran variedad de posibilidades y te hace que al distraer tu atención –deliberadamente— en otra cosa como leer, tocar música, pasear por el campo, etc.--, llames a la inspiración y encuentres lo que estabas buscando. En cuanto al rasgo distintivo de la inteligencia, es lo que la hace inigualable, como una huella dactilar; de hecho, esta característica nos permite utilizar las más variadas formas de la inteligencia.    Con esta nueva perspectiva de la inteligencia, pasemos ahora a revisar que es lo que hace a un líder inteligente y descifrar el por qué  los equipos creativos logran más juntos que por separado. Todo indica que en ellos se reúnen los 3 rasgos distintivos de la inteligencia convirtiéndolos en una poderosa mente creativa.

El concepto de sinergia nos ayudará a entender esto de mejor forma.  En su sentido más práctico la sinergia  (vocablo proveniente del griego συνεργία, que significa  cooperación) se refiere al resultado de la acción conjunta de dos o más causas, en el que el efecto es superior al que resultaría de la simple suma de dichas causas. Aristóteles lo expresa como ‘el todo es mayor que la suma de las las partes’. Es relativamente más sencillo entender este concepto en los sistemas mecánicos  que en los sociales, pero su mejor aplicación se da en el ámbito de las relaciones humanas en una  organización, en lo que se refiere a crear las condiciones óptimas para el trabajo en equipo.

Para ilustrar éste asunto  Sir Robinson  lo denomina la ‘alquimia de la sinergia’ y nos presenta dos casos que mejor representan el trabajo de la creatividad en equipo. El jazzista Miles Davis,  autor de frases inusuales como “No temas a los errores, no existen”, “toca en el color de la canción”,  no toques lo que está, toca lo que no está”, “no toques lo que sabes, toca lo que no sabes”, es considerado uno de los músicos más influyentes del siglo XX, para quien su lenguaje era la música y para quien no había retorno, sino todo hacia adelante, en permanente evolución y creación.  Uno de los discos cumbres que rompió los records de ventas y que, después de 50 años de su grabación y a casi 20 años de su muerte (septiembre 28, 1991), aún se vende como pan caliente, es Kind of Blue, pero lo más sobresaliente es la manera en que fue realizado. Antes de entrar al estudio de grabación, ninguno de los grandes músicos que acompañaron a Davis en esa jornada, tenía la menor idea de lo que iban a tocar, mucho menos habían ensayado previamente alguna de las piezas. Es decir todo lo grabaron a la primera intención, con la excepción de Flamenco Sketches que se grabó a la segunda. Miles reunió para ello, en 1959, al pianista Bill Evans, al saxofón tenor John Coltrane, al saxofón alto Julian ‘Cannonball’ Adderly, al pianista Wynton Kelly,  al bajo Paul Chambers  y al baterista Jimmy Cobb.  Todos ellos estrellas con luz propia, en esta encomienda bajo el liderazgo de Davis, fueron capaces de hacer magia de la música  y elevarla mediante la espontaneidad,  improvisación, inspiración  y sinergia a los planos superiores que hacen de éste álbum una de las mejores realizaciones de la creatividad humana. En esta hazaña, hay diversidad –representada por los extraordinarios y talentosos músicos que tocaban varios instrumentos y tenían detrás de sí, una gran trayectoria y  peculiar sensibilidad. A sus diferencias se debe, sin duda, el que su trabajo en conjunto haya sido mejor que la suma de cada uno de ellos. Pero además de la diversidad, se requería el dinamismo suficiente para que convirtieran sus diferencias  en fortalezas y además de complementarse, compensaran sus propias debilidades. El trabajo creativo del grupo los hizo  trabajar como iguales y de usar la crítica como una herramienta de superación, no de competencia. Finalmente, en su trabajo se aprecia la personalidad distintiva del equipo. A diferencia de un comité tradicional, un equipo creativo se reúne para un fin en particular, y permanecen juntos en tanto cumplen con su objetivo o hasta que ello lo decidan.  Alvin Toffler en el Shock del Futuro, ya se había adelantado a éste concepto, en lo que él  denominó ‘Adhocracia’ (http://es.wikipedia.org/wiki/Adhocracia).

Sin embargo, el ejemplo de mayor popularidad de lo que es un equipo poderoso en la administración, es la constitución del gabinete del Presidente Abraham Lincoln. Ese hito es documentado en el libro de Doris Kearns Goodwin, Team of Rivals, del cual el Presidente Barack Obama citó  “…un maravilloso libro… en el que habla sobre cómo Lincoln básicamente atrae a su gabinete a todos los  que habían competido con él, y ello porque, como se sabe, cualesquiera que fueran los sentimientos personales, la cuestión era: ‘¿Cómo podemos gobernar este país en tiempos de crisis?... (http://clionauta.wordpress.com/2008/11/26/obama-lee-libros-de-historia-y-elige-un-equipo-de-rivales/). El gabinete de Lincoln lo integraban Edwin M. Stanton, Secretario de Guerra, Salmon P. Chase, Secretario del Tesoro, William H. Seward, Secretario de Estado y Edward bates, Procurador General de Justicia. Todos ellos se habían opuesto abierta y agriamente a la candidatura de Lincoln. Uno de ellos, Stanton, le había llamado  el ‘simio con brazos largos’; y además todos se consideraban con méritos suficientes como para ocupar la silla presidencial.  A pesar de todo ello, Lincoln afirmaba  que ellos eran más valiosos que él y que no podía privar a la nación de sus servicios. Con una nación que aún se debatía con la guerra de secesión  la enorme fractura civil entre el Norte y el Sur, el Presidente Lincoln se las ingenió, con una ecuanimidad difícil de imaginar en nuestro mundo político contemporáneo, para reunirlos y hacer de sus diferencias y de sus incesantes y muchas veces amañados argumentos un equipo que trabajase en pos de una vigorosa política nacional y conducir al país por un mar turbulento, que se ha considerado el más peligroso en la historia de los  Estados Unidos.

Ban Ki-moon, Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas  declaró a principios de año: “…derrumbemos los muros…los muros entre la agenda del desarrollo y la agenda climática. Entre los negocios, el gobierno y la sociedad civil. Entre la seguridad global y la sustentabilidad global…” Es una invitación a pensar diferente, de manera innovadora, a salirnos de nuestra zona tradicional e ingresar en ese territorio, en el que lo mejor de nosotros se ayunte con lo que más amamos hacer.  El caricaturista Hugh Mcleod nos lo señala de manera contundente “Alejate de lo establecido. Es un lugar espantoso” (http://gapingvoidgallery.com)

Allá en los 70’s, cuándo realizaba la revisión de literatura para mi tesis profesional, me encontré con el librito de John H. Storer, La Trama de la Vida, que sembro mis inquietudes ecológicas; en ese entonces me quedaba muy claro que el hombre ya comprendía que todos los seres vivos  forman un conjunto de cuya armonía depende la existencia de cada una de sus partes. A cuarenta años de distancia, ese descubrimiento se convirtió en desencanto. Jonas Salk, el creador de la vacuna contra la poliomielitis lo dice de forma inequívoca: “…si todos los insectos desaparecieran de la tierra, dentro de  50 años todas las otras formas de vida terminarían…pero, si todos los seres humanos desaparecieran de la tierra, dentro de 50 años todas las otras formas de vida florecerían…” 

Los lectores que han llegado hasta esta línea pensaran que me aparte del tema principal, pero no, lo que quiero es apuntalar la idea de que el hombre, cómo lo decía Bernardo de Chartres  “Si he visto más lejos es porque estoy sentado sobre los hombros de gigantes”, con toda su extraordinaria capacidad imaginativa, que nos ha llevado de las cavernas a las metrópolis y de las profundidades de los océanos  a la luna,  no ha sido capaz de encauzar sus poderes para propiciar una vida sustentable.
 Los seres humanos y las organizaciones que ha creado son también responsables del ambiente que hemos creado. De la calidad de ese ambiente depende la calidad de la vida humana.

  Por ello, el reto de crear equipos creativos, con la habilidad de pensar de  manera diferente, constituye la clave para resolver nuestra crisis humana de liderazgos ineficaces y al mismo tiempo resolver la gran crisis global de los recursos naturales.
 El gigante, el líder creativo,  en que nos apoyemos, debe de tener una extraordinaria dimensión intelectual conformada por una inteligencia diversa,  dinámica y   distintiva.
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*Robinson, Ken con  Lou Aronica. 2009. The element . How finding your passion changes everything. Penguin Books. 274 p. New York